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Llama: física solar, agujeros negros y fenómenos del Universo vistos desde Salta

 


Argentina y Brasil avanzan en un proyecto astronómico de impacto mundial, denominado "LLAMA", que prevé una inversión de entre 15 y 20 millones de dólares para instalar en la Puna salteña una antena paraboloide destinada a mejorar la investigación en radioastronomía. Los avances científicos parecen de ciencia ficción, y partiràn desde Salta, por la altura y condiciones privilegiadas para la observación.

El instrumento comenzará a funcionar en tres años, cerca de la cima de una montaña ubicada en Altos de Chorrillo, a más de 4.000 metros de altura, informó la secretaria de Ciencia y Tecnología de Salta, Soledad Vicente. La funcionaria detalló que "este telescopio significará un salto mayúsculo para las investigaciones en radioastronomía y a su vez promoverá un gran impulso tecnológico". 

Esta antena paraboloide, de 12 metros de diámetro, permitirá mejorar la calidad de las investigaciones en el área de la radioastronomía, que hoy son lideradas por Estados Unidos, Japón y algunos países europeos. 

De esta manera, en la puna salteña, a 4.825 metros sobre el nivel del mar, del lado argentino del desierto de Atacama, se estudiará física solar, agujeros negros y diversos fenómenos del Universo a partir de la instalación de esta antena. 

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MinCyT) y la Fundación para la Ciencia del Estado de San Pablo (FAPESP) acordaron aportar partes iguales para el establecimiento de esta antena, dando así inicio al proyecto LLAMA (siglas de Long Latin American Millimetre Array). 

Su instalación operacional, financiada también por Argentina, implica una inversión total de entre 15 y 20 millones de dólares y el artefacto estará ubicado estratégicamente. 

El comité de expertos del proyecto LLAMA está compuesto por los doctores Marcelo Arnal, Ricardo Morras, José Viramonte y el ingeniero Juan José Larrarte, que son los cuatro científicos argentinos elegidos por el CONICET, y por otros cuatro investigadores brasileños. 

Para solventar el establecimiento de esta antena, se decidió priorizar una colaboración con Brasil, puesto el MinCyT posee una línea de financiación para el desarrollo de proyectos científicos conjuntos con países del Mercosur. 

Brasil se comprometió a comprar el radiotelescopio, mientras que la Argentina se encargará de desarrollar caminos, edificios y toda la infraestructura necesaria en Salta para operar el telescopio. 

La antena paraboloide aumentará su potencial al operar en conjunto con la red situada en Chile, pero los científicos de la región también podrán utilizarla de forma independiente. 

Este tipo de antenas funcionan captando las ondas de radio que emiten los diversos fenómenos del Universo. 

La Puna salteña es el sitio por excelencia para el desarrollo de la astronomía observacional en el país, por su altitud y sus condiciones atmosféricas, más allá de que los primeros observatorios se instalaron en la Plata, Córdoba y posteriormente en San Juan. 

Por otra parte, se está instalando sobre el cordón del cerro Macón, a 4.650 metros de altura y a 360 kilómetros de la ciudad de Salta, un telescopio que tiene un costo cercano a los 600.000 dólares. 

Allí se establecerá el centro Argentino-Brasileño de Astronomía (ABRAS), a partir del impulso de los astrónomos del IATE Y CONICET. 

Este proyecto dio lugar a otras acciones de Cooperación Internacional como la que se lleva adelante con el Instituto Keldysh de Rusia, que observará basura espacial y objetos que orbitan la tierra.